Técnicas de cultivo: Bancal profundo

Existen diferentes técnicas de cultivo que han sido utilizadas tradicionalmente en los huertos, cada una elegida por los diferentes beneficios que aporta. De forma más habitual, la agricultura ha optado por la utilización del cultivo en surcos o líneas, de cara a una buena producción y una mayor facilidad de laboreo de grandes extensiones de tierra con maquinaria o, antiguamente, con animales.

Una técnica de mayor producción para el huerto es la del bancal profundo. Su utilización mejora el rendimiento del mismo por superficie duplicando o triplicando al que se consigue de manera convencional con surcos o líneas.

El secreto reside en que abonando abundantemente el bancal, con un suelo mullido y no pisado, se puede realizar una plantación más espesa de lo habitual asociando plantas con sistemas radiculares y foliares de distintos tamaños.

Esto permite conservar mejor la humedad y disminuir la periodicidad de los riegos, al tiempo que la sombra de la masa vegetal dificulta la proliferación de hierbas. Las pocas hierbas que crecen se podrán arrancar fácilmente gracias a que la tierra estará muy mullida.

La creación de un bancal profundo consta de las siguientes tareas básicas:

  1. Delimitar con cuerda y estacas los bancales. El ancho de cada bancal ha de ser de un tamaño tal que permita actuar en toda su superficie desde fuera del mismo (aproximadamente un metro), ya que el objetivo será el de no pisarlo y trabajarlo desde los accesos entre bancales.
  2. Esparcir abono o mantillo por toda la superficie en la medida que sea necesario, contando que el objetivo es conseguir una tierra mullida y con gran cantidad de nutrientes.
  3. Vaciar con pala entre 20 y 30 centímetros, reservando esta tierra para más adelante.
  4. Airear y descompactar otros 20 o 30 centímetros mediante el uso de una laya, para que el suelo del bancal esté más mullido.
  5. Relleno de la zanja con mantillo y la tierra vaciada en un principio. En el caso de hacer varios bancales, la tierra del primero se reserva para echarla en el último. La tierra del segundo, se echará en el primero, la del tercero en el segundo, etc., de forma que se facilita el trabajo.

Simulación de bancal de maderaLa utilización de elementos externos al terreno que mantengan la estructura del bancal, mejorará el diseño del terreno y disminuirá las labores de creación y mantenimiento del mismo. Estas estructuras pueden estar formadas por materiales cerámicos, tipo rasillón, o estar constituidos de madera tratada, resistente a la humedad. Su colocación será sobre la superficie del suelo, de forma que el trabajo total se reduzca a una primer trabajo de la tierra para su descompactación, colocación de los bancales, y rellenado con substrato. De esta forma quedará completamente mullido y se podrá crear un huerto en una superficie que a priori pudiera ser poco propicia para el mismo.

Una vez construidos los bancales, el trabajo de cultivo y mantenimiento es mucho menor dada la estructura mullida de la tierra, consiguiendo una mayor producción.

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